Nº01 · Septiembre 2026

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  • Cómo recuperar la luz de tu rostro después del verano

    Acaban las vacaciones y con ello la vuelta a la rutina, pero… ¡SOS! Entre el sol, el cloro, el salitre y las cero ganas de aplicarte una rutina completa, se nota y el cuerpo nos pide un reseteo. Así que hoy toca hablar de eso: cómo recuperar tu luz facial, esa que el verano se ha llevado por delante, sin agobios y sin gastarte una fortuna.

    Vuelve a hacerte esas limpiezas faciales para recuperar tu brillo

    Si notas la piel más apagada, deshidratada o con alguna manchita nueva, tranquila: es lo más normal del mundo después de meses de sol, cloro y cambios de rutina. No hace falta una lista interminable de productos nuevos, sino recuperar la constancia con lo básico: limpieza suave, hidratación y protección solar, que sigue siendo imprescindible aunque el verano ya esté de salida.

    Nada de exfoliantes agresivos nada más llegar septiembre: la piel necesita repararse antes de recibir tratamientos más intensos. Si quieres darle ese empujón, estos son los pasos que no pueden faltar en tu rutina:

    Rutina de día

    1. Limpieza facial suave que respete la barrera cutánea — yo uso el BYOMA Creamy Jelly Cleanser, que limpia sin resecar, ideal para una piel que ya viene tocada por el verano.
    2. Sérum de ácido hialurónico para hidratar (el La Roche-Posay Hyalu B5 es de mis favoritos) o uno de niacinamida si lo que buscas es suavizar manchas — el Anua Niacinamide 10+ TXA 4 cumple muy bien esa función y además potencia la acción de la vitamina C.
    3. Sérum de vitamina C, que nos aplicamos siempre, independientemente de si has escogido el de ácido hialurónico o el de niacinamida — yo uso el 101 C-Glow de Geek & Gorgeous.
    4. Contorno de ojos: el Kiehl’s Creamy Eye Treatment with Avocado hidrata sin migrar.
    5. Crema hidratante adecuada a tu tipo de piel — el Kiehl’s Ultra Facial Oil-Free Gel Cream da 24 horas de hidratación sin dejar sensación grasa.
    6. Protector solar facial con alta protección — el paso más importante y el que más solemos saltarnos. El Heliocare 360º Mineral Tolerance Fluid no deja ese acabado pegajoso que nos hace posponerlo, así que no hay excusa.
    Imagen que muestra una rutina de cuidado de la piel dividida en rutina de día y rutina de noche, con diferentes productos recomendados en ambas secciones.

    Rutina de noche

    Una vez aplicada la rutina de día, la de noche es parecida pero con algunas variaciones:

    1. Doble limpieza facial: primero nos lavamos la cara con un gel en aceite o una manteca para retirar bien el protector solar y el maquillaje — la manteca limpiadora de camomila de Flor de Mayo hace este trabajo genial. Después, una segunda limpieza con el mismo gel de la mañana (el BYOMA) que respeta la barrera cutánea.
    2. Tónico: este paso es opcional, pero yo lo recomiendo para calmar la piel.
    3. Sérum: aquí depende de qué queramos conseguir esa noche. Si buscamos hidratar, ácido hialurónico; y si tienes más de 30 años, se recomienda empezar a usar péptidos para estimular el colágeno — el Multi-Peptide + HA Serum de The Ordinary es una opción muy completa para esto.
    4. Retinol o retinal: dos o tres veces por semana, para aumentar la renovación celular y mejorar la apariencia de la piel. El booster de retinal de Celimax es intenso, así que ve con calma si es tu primera vez.
    5. Contorno de ojos y crema hidratante: podemos usar la misma de por la mañana, ya que los activos importantes ya se han aplicado en los pasos anteriores.

    Si usas retinol o ácidos exfoliantes, ve reintroduciéndolos poco a poco —un par de veces por semana al principio— en lugar de retomarlos con la misma frecuencia de antes del verano. Y, como siempre digo, lo de dentro también cuenta: dormir bien, beber agua y comer fruta y verdura hace más por tu piel que cualquier bote de crema.

  • Las tendencias que veremos este Otoño-Invierno 2026/2027: la temporada que viste con personalidad

    Cada año, cuando el calor y los colores del verano empiezan a ceder terreno, llega ese momento en el que nos paramos frente a los escaparates y nos preguntamos: ¿qué se va a llevar este otoño? Es entonces cuando empezamos a visualizar todas esas prendas que tenemos guardadas y que sabemos que vamos a poder desempolvar, porque las vamos a poder seguir combinando con las nuevas tendencias. Y cuando eso sucede, solo podemos pensar una cosa: «menos mal que compramos aquel pantalón, aquella chaqueta, aquellos zapatos…». Y es que no hay nada mejor que darle muchas vidas a todo lo que tenemos en el armario.

    Esta temporada, la respuesta a la pregunta anterior es especialmente llamativa, porque en las pasarelas de Nueva York, Milán, París y Madrid hemos podido observar que coinciden en algo: se acabó vestir para pasar desapercibidas. El otoño-invierno 2026/2027 apuesta por prendas con carácter, colores que se atreven a romper la norma y una feminidad que mezcla lo clásico con un punto de rebeldía.

    Conjunto de moda otoño-invierno 2026/2027 de Zara, que incluye un vestido largo beige, una chaqueta azul, un top de estampado floral, un suéter de rayas rojas y un pantalón morado.

    Los colores que van a mandar

    Si hay un tono que resume esta temporada, ese es el color berenjena. Este color es muy otoñal y le ha tomado el relevo a los marrones y los tonos tierra que dominaron los últimos años. Estos colores comparten un punto fuerte: son oscuros, sofisticados y funcionan tanto en sus versiones frías como en las cálidas, así que combinan con todo lo que ya tienes en el armario. Pero el berenjena, además, le da a cualquier look ese toque de personalidad que rompe con lo esperado.

    Le siguen de cerca el marrón chocolate, el lila suave, el amarillo mostaza, el rosa empolvado, el verde profundo —u oliva— y, para las más atrevidas, el fucsia y el azul marino, que aportan ese toque vibrante y la energía que se busca en cada prenda esta temporada.

    La fórmula para llevar estos colores sin miedo es sencilla: un color fuerte + neutros alrededor.

    Siluetas y estilo: sastrería con poderío

    Las prendas con estructura están de vuelta esta temporada, y los abrigos son los grandes protagonistas del armario: hombreras marcadas, cuellos con presencia, lanas gruesas y colores profundos hacen que el abrigo ya no acompañe al look, sino que lo construya.

    El monocromo regresa en su versión menos discreta, con rojos y morados intensos o azules eléctricos que, acompañados de unos buenos accesorios, le dan al look toda la identidad que necesita.

    También vuelve el estilo ladylike: faldas midi plisadas o rectas, blazers entallados, zapatos de tacón tipo T-bar y bolsos estructurados. Son tendencias que nos llevan a los años 50, aunque no se trata de reproducir literalmente aquella época, sino de tomar sus códigos y mezclarlos con piezas actuales para lograr un resultado elegante y nada recargado.

    Y cuando pensábamos que el estilo boho no iba a tener sitio en este pódium de tendencias, nos encontramos con que reivindica su espacio —esta vez con el vestido largo como bandera y las cazadoras biker desgastadas—. La mezcla de texturas —lana, punto, piel, seda—  y los flecos es otra de las señas de identidad de la temporada: cuanto más rica sea la combinación, más interesante será el resultado.

    Épocas y celebrities que son pura inspiración para vestir esta temporada

    Una vez más, podemos confirmar que el pasado siempre vuelve, aunque reinterpretado. Podemos mirar hacia los años 50 —estilo ladylike—, hacia los años 70 —estética fluida y desenfadada, con los trajes de corte masculino sobre cuerpo femenino— y, sin olvidar, hacia la elegancia silenciosa italiana, ese quiet luxury que nunca pasa de moda.

    Margot Robbie vistiendo un traje rojo, estilo lady-like.

    En cuanto a celebrities, no les pierdas la pista a estas cuatro:

    Margot Robbie, que resume perfectamente el nuevo ladylike: sencillo, femenino y actual.

    Charlize Theron, la referencia perfecta del toque boho-chic que triunfa esta temporada.

    Kate Middleton, que demuestra que el total look en color también tiene cabida en los estilismos más institucionales.

    La Reina Letizia que, con sus combinaciones de blanco y negro y sus apariciones en sastrería de estructura, sigue siendo el ejemplo perfecto de que el contraste clásico nunca falla.

    En una frase: este otoño-invierno 2026/2027 no pide que elijas un único bando. Combina capas, estructuras y tejidos. Define tu personalidad y atrévete a darle tu esencia.